Hoy en día es frecuente escuchar acerca de los beneficios de una alimentación balanceada, con muchas verduras y frutas, idealmente libres de agroquímicos y cultivadas por los pequeños productores agrícolas.
Esta tendencia que busca un consumo alimenticio más responsable y consciente con el medio ambiente es parte de una especie de movimiento por una humanidad que se cuida así misma y sobretodo que protege su planeta.
Desde dónde quiera que se analice, los huertos urbanos traen muchos beneficios. Se les puede ver como una medida de sobrevivencia para abastecerse en tiempos de escasez; como una forma de disminuir la huella ecológica en un momento histórico que lo requiere con urgencia, para dotarse de alimentos poco comunes o difíciles de conseguir, para ahorrar dinero, para consumir productos cuya calidad se conoce, para promover el uso de espacios subutilizados y fomentar el trabajo comunitario; en fin la lista es larga y ventajosa.
Hay varias versiones del inicio de esta tendencia en sectores urbanos. Para algunos su uso reinició en la Segunda Guerra Mundial, como forma de proveer alimentos que no podían importarse; durante la década de los 60 promovidos por los grupos ecologistas. Pero si se analiza la historia, todas las culturas tenían sus espacios de cultivo e intercambiaban productos. No nos vayamos lejos, abuelos o padres de familia tenían un espacio de cultivo dentro o fuera de la casa.
Por moda o por conciencia, pensar en crear su propia huerta es un proyecto maravilloso. Existen miles de recursos para informarse y dotarse de los implementos necesarios. Puede consultar personas con experiencia entre sus vecinos, familiares y amigos o recurrir a los beneficios que ofrece la tecnología. Todo depende de su propio gusto.
Actualmente miles de blogs, sitios web, videos y grupos en redes sociales le ofrecerán desde ideas prácticas hasta asesoramiento para todo el proceso. También puede recurrir a paisajistas, jardineros y tiendas especializadas. O averiguar si en su comunidad si ya hay algún grupo organizado para recuperar espacios y convertirlos en huertos.
Esta tendencia que busca un consumo alimenticio más responsable y consciente con el medio ambiente es parte de una especie de movimiento por una humanidad que se cuida así misma y sobretodo que protege su planeta.
Desde dónde quiera que se analice, los huertos urbanos traen muchos beneficios. Se les puede ver como una medida de sobrevivencia para abastecerse en tiempos de escasez; como una forma de disminuir la huella ecológica en un momento histórico que lo requiere con urgencia, para dotarse de alimentos poco comunes o difíciles de conseguir, para ahorrar dinero, para consumir productos cuya calidad se conoce, para promover el uso de espacios subutilizados y fomentar el trabajo comunitario; en fin la lista es larga y ventajosa.
Hay varias versiones del inicio de esta tendencia en sectores urbanos. Para algunos su uso reinició en la Segunda Guerra Mundial, como forma de proveer alimentos que no podían importarse; durante la década de los 60 promovidos por los grupos ecologistas. Pero si se analiza la historia, todas las culturas tenían sus espacios de cultivo e intercambiaban productos. No nos vayamos lejos, abuelos o padres de familia tenían un espacio de cultivo dentro o fuera de la casa.
Por moda o por conciencia, pensar en crear su propia huerta es un proyecto maravilloso. Existen miles de recursos para informarse y dotarse de los implementos necesarios. Puede consultar personas con experiencia entre sus vecinos, familiares y amigos o recurrir a los beneficios que ofrece la tecnología. Todo depende de su propio gusto.
Actualmente miles de blogs, sitios web, videos y grupos en redes sociales le ofrecerán desde ideas prácticas hasta asesoramiento para todo el proceso. También puede recurrir a paisajistas, jardineros y tiendas especializadas. O averiguar si en su comunidad si ya hay algún grupo organizado para recuperar espacios y convertirlos en huertos.
En Costa Rica ya hay
grupos organizados y comunidades virtuales que trabajan este tema para dotar de
información y recursos a cualquier persona interesada. Se visualizan como redes
de apoyo para intercambio de ideas, materiales y experiencias. Por ejemplo: Huertos Urbanos de Costa Rica es una
comunidad virtual que ofrece una vasta lista de huertos para promover las redes
de colaboración en todo el país y al mismo tiempo organizan actividades presenciales
para el encuentro de sus miembros. La siguiente imagen muestra una lista de
huertos urbanos, que describe información de contacto y ubicación.
¿Cómo hacer un huerto urbano?
Además de las ganas, consulte información y considere los recursos disponibles. Continúe con los siguientes pasos:
1. Elija el lugar: puede hacerlo de forma tradicional en un terreno (no importa su extensión), de forma vertical, o espacios reducidos como balcones o terrazas, hasta en macetas. Las personas expertas solamente recomiendan ubicarlo en una zona iluminada y que no le dé el viento de forma directa. Además busque tierra y abono.
2. Elija lo que va a cultivar: esto depende de sus necesidades y expectativas, pero es importante iniciar con cultivos de fácil mantenimiento; por ejemplo hierbas o algunas hortalizas.
3. Aliste los recipientes o macetas: su elección está condicionada al tipo de plantas y el tamaño de sus raíces. Lo más importante es que tengan un buen sistema de drenaje.
1. Elija el lugar: puede hacerlo de forma tradicional en un terreno (no importa su extensión), de forma vertical, o espacios reducidos como balcones o terrazas, hasta en macetas. Las personas expertas solamente recomiendan ubicarlo en una zona iluminada y que no le dé el viento de forma directa. Además busque tierra y abono.
2. Elija lo que va a cultivar: esto depende de sus necesidades y expectativas, pero es importante iniciar con cultivos de fácil mantenimiento; por ejemplo hierbas o algunas hortalizas.
3. Aliste los recipientes o macetas: su elección está condicionada al tipo de plantas y el tamaño de sus raíces. Lo más importante es que tengan un buen sistema de drenaje.
4. Busque un buen sustrato: Con esto ayudará a que su huerto sea un éxito. Se recomienda que sea natural, es decir 100% orgánico.
Recuerde que en el
mantenimiento está la clave; debe abonar, regar y tener un buen control de
plagas (Ver video abajo como ejemplo). Y finalmente
lo que todos desean: ¡disfrutar en su plato de alimentos cultivados en su
propia huerta!
Ahora que cuenta con la información básica, ¿Quiere iniciar
un huerto en su casa? o qué tal si forma un grupo de vecinos para aprovechar
algún espacio o lote baldío de su vecindario.
Enlaces recomendados
- http://www.revistaesposible.org/numeros/72-esposible-45/109-huertos-urbanos-la-revolucion-silenciosa#.V9X6wa3Skg4
- http://www.sostenibilidad.com/huertos-urbanos
- http://www.elhuertourbano.net/
- http://lavozdelmuro.net/comienza-tu-huerto-urbano-fabricando-tus-propios-recipientes-de-cultivo-reciclados/
Por Karol Ríos Cortés



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